No es lo mismo...

- Che ya trajeron la fruta!
- Ah, qué bien, me puedes traer un melocoton por favor!
- Un qué?
- Bueno pues un plátano...
- Cómo?
- No hay fresas?
- ...

Nadie me entiende y todos se ríen de mí. Frutas tan comunes como esas cambian de nombre en este lado del planeta, para que me hagan caso debería decir durazno, banana y frutilla. Sí, llaman frutilla a las fresas, es gracioso, ¿verdad?

Otro alimento que cambia por completo de nombre es el maíz. Se conoce como maíz a lo que viene siendo la mazorca únicamente. El grano de maíz se llama choclo y lo que más gracia me hace son las palomitas de maíz que aquí se llaman pochoclos. Ni me preguntéis!

Podría comentar como los guisantes se llaman arvejas, las habichuelas comunes porotos y siguiendo con las verduras las habichuelas verdes (judias verdes o habas en otras zonas de la península) aquí son chauchas. Los calabacines o zuchini son zapallitos y las calabazas zapallos, léase sapashito y sapasho en argentino.

La verdad es que ir a la frutería es toda una aventura. Sé de una que fue a pedir 1kg de patatas y le dieron 1kg de batatas por no haber dicho papas... Un último apunte, si quieres comer buena carne pídete, o pedite, en cualquier restaurante un bife de chorizo. Que no te confunda el nombre, no tiene nada que ver con el embutido ibérico!

bife de chorizo


Besos totales,
Lola.-

Inseguridad vial


¿Alguien me puede explicar que le ocurre a los argentinos cuando se ponen detrás de un volante? Llevo ya mucho tiempo por aquí y aún no me hago con el tráfico de esta ciudad. No sé qué le pasa a ese hombre que amablemente te deja pasar primero en la cola del colectivo que cuando pasa a ser conductor se convierte en una máquina de atropellar.  ¿Dónde quedo el respeto por el peatón?

Cierto, hay veces que cuando vas a cruzar por un paso de peatones tienen la delicadeza de tocar la bocina para avisarte de que no van a parar. Muchas gracias señor conductor, es usted muy amable.

Capaz que el código de circulación en Argentina es diferente, yo aún no me he enterado y voy maldiciendo a pobres conductores que hacen bien ignorando carriles, no poniendo el intermitente para doblar y no dejándome cruzar aunque mi semáforo de peatón esté en verde. (Bueno en blanco porque aquí los monigotes son blanquecinos.)


Semaforo peatonal

Hace poco salió en la prensa que el 94% de los conductores no cedía el paso a los peatones, así que capaz que las reglas sean las mismas. [Artículo aquí]. Yo mientras tanto seguiré maldiciendo y dando las gracias a los amables conductores que aceleran cuando me ven la intención de cruzar la calle. Así es la ley de la selva.

Besos,

Lola.-

Cantando bajo la lluvia

Las cosas mojadas pierden su valor, se deshacen, se desmoronan... Unas vacaciones pasadas por agua no le gustan a nadie, la lluvia desluce mucho a una ciudad. Calles inundadas, paraguas que se entrechocan, charcos, baldosas sueltas, atascos... Buenos Aires con la lluvia se colapsa. Los conductores se ponen nerviosos ante la caída del temible granizo que abollará sus autos, y compiten por resguardarse bajo los puentes. No existen los semáforos ni las líneas continuas, si hay alerta de granizo todo vale para entrar en una cochera. Y es que graniza con fuerza por estos lares...


Granizo Buenos Aires


La lluvia no diferencia estaciones. Los diluvios se dan igual en verano o en invierno. Incluso me atrevería a decir que en verano son más frecuentes, algo completamente inusual para mí, que en Cádiz llueve un día en todo el verano y porque la noche anterior estuve en el karaoke. Sí, en Buenos Aires en verano llueve más, pero es una lluvia que se agradece. Cuando empiezan a subir las temperaturas y la humedad supera el 90% se sabe de sobra que en pocas horas vendrá el diluvio a refrescar el ambiente.


Lluvia Buenos Aires


Otra cosa sorprendente del clima aquí son los relámpagos y truenos de duracion infinito más uno que acompañan a la lluvia. Pareciera que el cielo se abre en dos, es genial disfrutar de estas tormentas detrás del cristal. El agua cae como si no hubiera mañana, arroyando todo lo que encuentra a su paso y en tan poco tiempo que las pocetillas no dan abasto. Uno de los puntos mas problemáticos de la ciudad es la intersección entre Santa Fe y Humbolt que en los días de lluvia es mejor cruzarla en zodiac. Y un consejo, cuando se juntan agua y viento conviene quedarse en casa. En el último temporal allá por abril volaron techos, cayeron árboles, explotaron cañerías y murieron 25 personas. Una cifra impactante pero a los datos me remito:

Tormenta Buenos Aires 4 de Abril 2012

Eso sí, después de la tormenta siempre llega la calma y don Lorenzo suele brillar radiante al día siguiente.
Un beso,
Lola.-

No hay tango que valga


Tiene delito que tu blog se llame entre tanto tango, lleve 2 años abierto y aún no haya una triste entrada sobre el tango. Tiene delito que lleves un año y 10 meses en la Argentina y aún no sepas nombrar a un compositor de tango relevante más que Gardel. Tiene delito que habiendo ido a milongas y clases varias aún no seas capaz de enlazar el paso base con ninguna figura por simple que sea.
Sí, lo sé, tiene delito. No tengo excusa, lo intenté al llegar,  lo retomé cuando vino mi hermana, forcé con alguna visita pero no hay manera. No consigo dejarme llevar en brazos de un ningún bailarín, ponerme la pasión por montera y  meterme en ese juego de seducción, de piernas que se entrecruzan, de miradas intensas... Por suerte o por desgracia la magia del tango no ha conseguido atraparme aún, será que no lo llevo en la sangre o que soy completamente arrítmica, que sé yo.

milonga de tango

El caso es que este año volveré a Jerez y en las fiestas de otoño habra una milonga en la Plaza Plateros, y me dirán que salga a bailar tango, y volveré a decir que no sé. Ahora en un par de semanas se viene el Festival y Mundial de Tango, intentaré pasarme a ver si se me pega algo....
Entre tan poco tango, seguiré escribiendo tonterías.

Besos tangueros,
Lola.-

Desayuno y merienda ideal...

Pasear por Buenos Aires se puede convertir en la peor pesadilla de cualquier mujer a dieta. Y es q hay algo que no pasa desapercibido y son las vidrieras de las pastelerías. Tartas, dulces, hojaldres, chocolate, crema, mermelada, azúcar impalpable... Me atrevería a decir que no es una ciudad apta para diabéticos pero no sólo de dulce de leche vive el hombre.

Facturas en la pastelería

Es verdad que el dulce de leche juega un papel importante en el mundo de la repostería argentina pero hay bastantes más opciones para degustar. Véanse los pastelitos criollos, que son hojaldres con dulce de membrillo o de batata y la pastafrola, que es una base de masa rellena de dulce de membrillo y adornada con tiras de esta misma masa formando cuadraditos.

PastafrolaPastelito criollo

Por otro lado también están las medialunas, visualmente similares a los croissants parisiens. Algo que siempre aparece en la carta de toda cafetería porteña es el pack café con leche y medialunas. Y ahí viene la pregunta del millón: ¿de manteca o de grasa?

Medialunas de mantecaMedialunas de grasa


En general al conjunto variado de dulces, masas y hojaldres aquí en Argentina se le conoce como facturas. Un nombre nada descriptivo. Eso de que el primer día de trabajo vengan y te digan: "Che, traje facturas, vení a por una", no me sonó nada bien. Cuando te hablan de facturas se refieren a toda esa gama de bombas calóricas que va desde los cañoncitos hasta las medialunas, pasando por los vigilantes, las tortas negras y las bolas de fraile. En los nombres de muchas de ellas hacen referencia al Estado, la Iglesia, o la policía, siendo una pequeña forma de rebelión de los anarquistas de finales del siglo XIX.


Bandeja de facturas

Ahora un par de datos relevantes a la hora tomar algo en una pastelería:
1.- Lo que nosotros conocemos como nata, acá se dice crema. No pidas algo con crema y esperes que tu dulcecito traiga esa suculenta sustancia amarillenta con esencia de vainilla. Si quieres crema, pídela pastelera.

2.- Si preguntas por las tartas te dirán que tienen de calabaza, zapallito y espinacas o directamente te dirán que no hay. Se te quedará cara de tonto porque las estás viendo ahí... En cambio si preguntas por las tortas te dirán que hay selva negra, torta rogel, torta de piñones, budin, bizcochuelo....


SelvanegraTorta Rogel

 Y la estrella de los cumpleaños y creo que mi preferida, la chocotorta:

Chocotorta


Por último quiero hacer una mención especial a los churros, los panqueques y los flanes, todos ellos rellenos, cubiertos o acompañados de dulce de leche, obviamente.

Hasta aquí la entrada de hoy. Con esto y un bizcocho, nos vemos mañana chocho!

Lola.-

Run Lola, run

Buenos Aires, domingo 11 de septiembre, 6am

Suena el despertador, ¿qué pasa? ¿por qué tan temprano? La ropa deportiva preparada en la silla me lo recuerda, hoy es el dia que llevo 4 meses esperando. Un poco de vitamina en forma de zumo de naranja, algo consistente como un par de tostadas con manteca y café para espabilarme. Mientras baja el desayuno, leo la carta motivadora de mi PT. PODEMOS!!!

Reloj digital, chip, dorsal, botellita de agua y vámonos que nos vamos. Micky ya me está esperando abajo. Miles de camisetas amarillas caminan hacia la intersección de Libertador y Sarmiento para enfrentarse a una de las pruebas del año: los 21k ciudad de Buenos Aires.


Ni el frescor de la mañana, ni los nervios en el estómago me quitan las ganas de empezar a correr. Mucho ambiente en los minutos previos: saltos, palmas, gritos y pistoletazo de salida. Voy con Micky el primer km, saludamos a spiderwoman un clásico de las carreras porteñas y vamos entrando en calor ya cada uno a nuestro ritmo.

No hay prisas, el objetivo es llegar. Recorro por Av. del Libertador los primeros kilómetros, casi pasando por delante de mi casa. Dejo atrás la Facultad de Derecho, Plaza Francia, el edificio de Claro... y entramos en la 9 de Julio. El primer puesto de avituallamiento marca el kilómetro 5. Al fondo el Obelisco que me servirá de referencia la primera mitad del recorrido.

Hay público en los costados animando, busco a Paula pero no la encuentro. Inmersa en un mar amarillo vamos callejeando por Microcentro, es como si la multitud te empujara a correr, van 8k y ni rastro de cansancio. De repente se me pegan los pies al suelo y tengo que ir esquivando vasos de Gatorade. Recuerdo las palabras de mi PT, no bebas en vaso que es peligroso. Y tanto que es peligroso! Casi me ahogo y encima el picor de garganta me dura varios kms... Nota mental: evitar beber en vaso durante una carrera.

Pasamos por delante de la Casa Rosada y nos adentranos en el barrio de San Telmo. Los corredores que llevo alrededor siempre son los mismos, vamos a un ritmo constante y me siento bastante cómoda. De vuelta salimos a la 9 de Julio pero esta vez en sentido contrario. El Obelisco marca ahora el km 10, es hora de poner algo de música.

El sol ya está un poco más alto y se empieza a notar su presencia. La avenida se convierte en autopista y custodiados por policías con ametralladoras atravesamos por encima la Villa 31. El último tercio del camino no es tan vistoso, naves industriales y poco más. Las plantas de los pies ya empiezan a quemar, algo se tiene que estar cociendo ahí abajo...

Sobre el km 15 me encuentro con Micky, lo paso sin que me vea y unos 10 minutos más tarde lo tengo a mi vera. Sonrisa reconfortante y palante! Dejamos atrás el polígono Costa Salguero y nos acercamos al último obstáculo de la carrera, una bajada-subida que cruza el puente de Sarmiento y te sobrecarga un poco más si cabe las piernas.

Sí, ya estamos casi, un pequeño esfuerzo más y llegamos. A lo lejos la línea de meta, se estrecha la calzada y hay público que a pesar de no conocerte de nada te alienta como si se le fuera la vida en ello. No se de donde pero sacamos fuerzas para apretar el ritmo. Cogidos de la mano y casi sprintando llegamos a la meta. Los vellos como escarpias, la piel de gallina, adrenalina en estado puro, felicidad extrema.... y rompo a llorar como una magdalena.


21,097 km corriendo por Buenos Aires. Bonita forma de ponerle guinda a un año espectacular.
Lola.-

Che, ¿nos hacemos unos mates?

El mate es una hierba cultivada en Sudamérica que se comercializa como infusión causando furor entre Argentinos y Uruguayos. Cualquier momento es bueno para un mate: en la oficina, en el parque, después de comer, para merendar con masitas...

Mate en el parque

En la comarca del río de la Plata la preparación de un mate es todo un ritual. Definamos primero los elementos que forman parte del kit matero:

- Pava: recipiente de metal donde se calienta el agua hasta que empieza a hervir.
- Termo: recipiente de cierre hermético donde se mantendrá el agua para ir sirviéndola de a poquito sin que se enfríe.
- Yerba mate: hojas secas del arbusto.
- Mate: cuenco hecho generalmente de calabaza, donde echaremos la yerba y vertiremos el agua.
- Bombilla: cañita, pajita o sorbete metálico.

Kit de mate

Normalmente hay una persona encargada de prepararlo que por aqui llaman cebador. El cebador calienta el agua hasta que empieza a hervir y la echa en un termo. Llena el mate de yerba y coloca la bombilla. Por último ceba el mate (le echa el agua) y lo ofrece al resto.

Hay un par de reglas de oro en esto de tomar mate que no se le pueden olvidar a uno como no tocar la bombilla al beber o el decir que sí siempre al primer mate. Pero yo que no soy una persona de hierbas, siempre tengo que decir sintiéndolo mucho que no me gusta. Ni caliente, ni frío, ni con azúcar, ni sin ella. Mira que lo he intentado pero a mí ese sabor tan... ¿amargo? no me convence.

¿Alguien se prende a por un café?
Lola.-